lunes, junio 1, 2020
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Muchos negocios, como consecuencia del coronavirus, tuvieron que cambiar su modelo de negocios para sobrevivir a la actual crisis. A continuación, hablaremos sobre algunas empresas que se reinventaron para seguir activas:

Master Kong

La empresa productora de fideos china concentró sus esfuerzos en su plataforma de comercio digital y en algunos locales, de este modo evitaron el desabastecimiento y lograron permanecer operativos durante la pandemia del COVID-19.

Supermercado Hema

Algunos hoteles, restaurantes y cadenas de cine se aliaron con el supermercado Hema, propiedad de la compañía china Alibaba, debido a una disminución considerable de sus ingresos. Gracias a ello, estos negocios evitaron el despido de sus empleados, reubicándolos en los supermercados Hema, los cuales necesitaban más mano de obra para realizar entregas a domicilio, tras el fuerte crecimiento de las compras online.

Kuaishou

La red social de videos Kuaishou comenzó a ofertar contenidos educativos virtuales para las escuelas y universidades ante el cierre de estos para mantenerse a flote. Asimismo, la aplicación de videos se asoció al Ministerio de Educación China y, en conjunto, abrieron un “aula nacional” en la nube.

Futurología

Entre las empresas que se reinventaron se encuentra Futurología, una compañía chilena que se encarga de cuidar la integridad y calidad total de las frutas en cuanto a los procesos de adquisición, tratamiento, almacenamiento y distribución. Debido al coronavirus y la cancelación de casi el 90 % de sus clientes, optaron por el despacho a domicilio. Según señala el fundador de la empresa, José Álvarez, a Futurología le ha ido muy bien implementando este nuevo modelo de negocio, la única diferencia es que cambiaron de clientes.

Tetería Camellia 

La compañía chilena distribuidora de diferentes tipos de té  también cambió su modelo de negocio al mundo virtual, ofreciendo despachos a domicilio y gestionando sus productos a través de los canales digitales.

Centro de Salud Casaquinta

Este centro ubicado en Chile y fundado por la fononaudióloga Katherine Maluenda, optó por la modalidad de terapias online en todas sus disciplinas: fonoaudiología, terapia ocupacional, psicología, psicopedagogía y flores de Bach, para continuar generando ingresos. Según manifiesta Maluenda: “La finalidad de la teleterapia es darle continuidad a los tratamientos, en especial a las de aquellos pacientes diagnosticados con espectro autista, ya que si abandonan sus terapias, sus avances se verán disminuidos”.

Amoblé

Entre las empresas que se reinventaron ante el coronavirus se encuentra Amoblé, una compañía chilena enfocada en la decoración del hogar; la cual optó por la asesoría virtual. Sus vendedoras, en su mayoría diseñadoras, pidieron a sus clientes que les enviaran fotos de los sitios de sus casas que les gustaría que remodelaran; de esta forma guían a los consumidores en su decisión de amueblar un espacio.

En el sitio web de Amoblé se encuentra disponible el número de WhatsApp y el correo electrónico para comunicarse con el personal encargado, el cual, tras haber transcurrido 48 horas, se pone en contacto con los clientes a través de Zoom para atender sus problemas y dudas.

Terapias para embarazadas  

La kinesióloga, Daniela Ortiz visitaba los hogares de mujeres embarazadas para ofrecerles terapias integrales para ayudarlas a sobrellevar su condición. Como muchos, optó por el teletrabajo. Según expresa Ortiz, al principio no le iba muy bien, ya que sus clientes desconfiaban del método, pero a medida que extendía la cuarentena, las pacientes empezaron a tomar las clases.

Si bien es cierto que existe dificultad porque algunas pacientes no cuentan con los implementos necesarios para realizar los ejercicios, estas lo compensan con su ingenio usando otros elementos parecidos.

Discoteca en línea

La empresa Sego, socia de muchos locales nocturnos en Bogotá, Colombia, ofrece actualmente fiestas online con un DJ, bailarinas y un animador, ya que la reapertura de discotecas no figurará en los planes gubernamentales en un futuro próximo. Anteriormente, el ingreso a estas fiestas era gratuito, pero ahora cobran 5 dólares o 10.000 pesos colombianos a los asistentes.

Para que la gente se enterara de esta iniciativa, su dueño Sebastián González invirtió en publicidad en las redes sociales, específicamente Facebook e Instagram. “No sé cómo, pero a las fiestas empezaron a llegar personas provenientes de Estados Unidos y Alemania”, dice González, quien además expresó que este fenómeno lo ha tomado por sorpresa y elige verlo como una oportunidad de expansión.

Mascarillas de cobre

La empresa Copper Company, una productora de mascarillas de cobre, estaba enfocada en la creación de textiles antibacterianos para los quirófanos antes de que iniciara la pandemia, pero al ver como el coronavirus se extendía decidieron poner su atención en la elaboración de máscaras con telas elaboradas con micropartículas de cobre.

La fundadora, Luz Briceño, dice que en menos de un mes vendieron 60.000 mascarillas y, asimismo, expresa que antes cuando ofrecían su producto en ferias, las personas decían que era muy costoso, ahora salmoneras, viñedos, empresas de telecomunicaciones y de moda las han encargado para ofrecerle protección a sus empleados.

Venta de panes

La app “Quiero Pannet” fue la salvación para el negocio del argentino Antonio Bartasio, quién anteriormente mencionó que su inversión en esa aplicación no había sido tan exitosa como lo había planeado. La cuarenta obligó a Bartasio a dejar de proveer panes a restaurantes, supermercados e instituciones públicas ubicadas en Buenos Aires y empezar a hacerlo a clientes particulares a través de la app.

Al ingresar a la aplicación, lo primero que solicita al cliente es indicar su código postal y, si se encuentra dentro del área de operaciones de la empresa, la app mostrará inmediatamente su catálogo de panadería congelada. Una vez que el consumidor elige el producto, este se despacha directamente en su hogar.

El método se dio a conocer gracias al artículo de un medio local que reseñaba la ingeniosa forma de despachar pan, lo que permitió que muchas personas empezarán a interesarse en “Quiero Pannet”.

El éxito de estas empresas que se reinventaron se debe a su cultura organizacional y liderazgo adaptativo; esto les permite visualizar una problemática como una oportunidad.

El factor innovación también influye, porque algunas compañías, desde antes del coronavirus, han sabido escuchar las peticiones de su público y adaptar sus productos a esas necesidades; por ende, las compañías que no pusieron esto en práctica antes, probablemente no logren subsistir durante la crisis.

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Casos de éxito de empresas que se reinventaron

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